Las que somos de mixmedia siempre estamos entre dos aguas: las ideas scraperas de los álbumes para fotos y recortables; y las ideas artísticas de dejarte llevar por los pinceles. Así que una de las cosas más liberadoras es crear un álbum para fotos pero con un pie y medio en el art journal. El esquema mental es: tengo unas cuantas fotos, vamos a manchar un álbum, y luego veremos dónde pongo cada foto.

Como se trata de jugar con técnicas e ideas más artísticas (ya sabéis, más de marranear: pinturas, tintas, pigmentos…), me seducía la idea de salirme del formato mini. No soy de grandes despliegues, así que la medida 15×10,5 cm me parecía la medida perfecta para este proyecto (me encanta que me haya salido casi sin querer eso de «para este proyecto», como dejando claro que a mi de los minis no me quita nadie :-P).

Lo primero fue elegir 4 papeles, recortarlos a 15×22, doblarlos por la mitad y crear la estructura, cosiendo el lomo (¡qué raaaaro! ¡cosiiido!) y recortando con el cúter para dejar la parte delantera igualada. A partir de aquí, rienda suelta a la imaginación. Y como se trata de un art journal, las posibilidades son infinitas. Para la portada, quise jugar con las palabras de una de las tarjetas de #MilkMedia, recortándolas «por donde no toca». Le pinté un marco negro y brochazos en chalk negro y rosa sobre el papel de tintas negras. Sin pensar mucho. Y con un poco de gasa, hilo amarillo y un cuadrado de papel vegetal sobre el que pegar los textos, la portada quedó sencilla pero muy efectiva.

La idea de esta entrada era enseñar solamente la portada. Los art journals son work in progress que se van creando poco a poco y con los que lo mejor es tomárselo con calma, no correr y disfrutarlo. Pero al final me he lanzado y me apetece enseñaros también las dos primeras páginas. En la primera he hecho un bolsillo en el que irá un poco de texto explicativo de las fotos y el álbum: me gusta usar estos trabajos como diarios escritos para recordar los momentos detrás de cada foto o de cada página.

Para la segunda página, inspiración nórdica a la izquierda, con brochazos de chalk rosa y amarillo sobre cuadrícula. Y toques urbanos a la derecha, con la plantilla sobre cartulina negra usando pasta de stencil teñida de rosa. Y, de nuevo, textos de la colección, el más grande arrugado y grapado, como a mi me gusta. Esos flecos que sobresalen por arriba son trozos de trapillo grapados a las páginas, a modo de marcador. Lo de tener elementos que salen de la página le da un toque muy divertido, ¿no?

De momento el proyecto de art journal sigue en marcha. Y os lo iré enseñando por aquí según avance. Ya tengo ideas para añadir páginas a otros tamaños, para que sea más desestructurado, y usar dorados y tejano. Ah, y además, en algún sitio tendré que poner eyelets. 😉